martes, 18 de diciembre de 2012

LOS NOTARIOS EN REPUBLICA DOMINICANA

DERECHO NOTARIAL
TEMA I
HISTORIA DEL NOTARIADO                                                               ◄►◄►◄►----------------------------------------------------- ◄►◄►◄► CORTESÍA DE: NELSON SALAS


Iniciaremos por entender que es:
                                1.- Notario
                                2.- Derecho Notarial

NOTARIO: Es un funcionario público autorizado para dar fe,   conforme a las leyes, de los contratos y demás actos extrajudiciales.

El Derecho Notarial: se puede definir como el estudio del conjunto de normas jurídicas contenidas en las diversas leyes que regulan obligaciones y modalidades a que deben ajustarse el ejercicio activo de la función del notario.

CONCEPTOS DEL DERECHO NOTARIAL:

Esta rama del saber jurídico ha sido objeto de numerosas definiciones. La doctrina, la jurisprudencia y las legislaciones de diferentes países han abordado el tema. De entre estos conceptos vamos analizar solo algunos.

Derecho Notarial, Según el III Congreso Internacional del Notario Latino, es un "Conjunto de disposiciones legislativas, reglamentarias, uso, decisiones jurisprudenciales y doctrinas que rigen la función notarial y el instrumento público notarial"


El Derecho Notarial: es el ordenamiento jurídico de la función notarial, así como también se puede definir como el estudio del conjunto de normas jurídicas contenidas en las diversas leyes que regulan obligaciones y modalidades a que deben ajustarse el ejercicio activo de la función de Escribano.

El Derecho Notarial: es la conducta del Notario, o sea en cuanto autor de la forma pública notarial.

El Derecho Notarial: es aquella rama científica del Derecho Publico que, constituyendo un todo orgánico sanciona en forma fehaciente las relaciones jurídicas voluntarias y extrajudiciales mediante la intervención de un funcionamiento que obra por delegación del poder Público.

CONCEPTOS DEL NOTARIO

De igual manera, el termino Notario ha sido definido en múltiples y diversas ocasiones. En el primer congreso del Notario Latino Celebrado en Buenos Aires, Argentina, en 1948, se definió oficialmente el Notario con estas palabras: "El Notario latino es el profesional del Derecho encargado de una función pública consistente en recibir, interpretar y dar forma legal a la voluntad de las partes, redactando los instrumentos adecuados a ese fin y confiriéndoles autenticidad, conservar los originales de estos y expedir copias que den fe de su contenido."

En esta definición, quizás un tanto descriptiva del quehacer del notario, es indiscutible que están contenidos todos los elementos esenciales de la función notarial.
Con el objeto de completar la idea sobre la actuación y funciones del notario en el ejercicio de su profesión, hemos creído oportuno reproducir algunas de las más clásicas definiciones que sobre la labor del notario han formulado los diversos tratadistas, como son las siguientes:

La profesión de Escribano: es un oficio público establecido y autorizado por la potestad correspondiente para recibir, conservar y dar testimonio de las actas de las personas legítimas.

El Escribano: es una persona autorizada para hacer constar en escrito público y autentico los negocios de los hombres.

El Notario: es una persona revestida de carácter oficial y público y adornado de ciertas cualidades y en la que el poder social delega la misión augusta de sellar con su autoridad suprema los actos privados.

Son Notarios, los funcionarios públicos que autorizan contratos y actos jurídicos, así como actos de hechos que presencian y les constan en los casos establecidos por las leyes sustantivas o procesales.

Son notarios, los funcionarios públicos que por delegación del poder del Estado y con plena autoridad en sus funciones aplican científicamente el derecho en su estado normal cuando a ello son requeridos por las personas jurídicas.

Notario, es un profesional del Derecho que ejerce una función publica para robustecer, con una presunción de verdad, los actos en que interviene, para colaborar en la formación correcta del negocio jurídico y para solemnizar y dar forma legal a los negocios jurídicos privados, y de cuya competencia solo por razones históricas están sustraídas los actos de la jurisdicción voluntaria.

FE PÚBLICA

Conforme al Diccionario de la Lengua Española de la Real Academia
Española, la fe pública es la autoridad legítima atribuida a notarios, escribanos, agentes de cambio y bolsa, cónsules y secretarios de juzgados, tribunales y otros institutos oficiales, para que los documentos que autorizan en debida forma sean considerados como auténticos y lo contenido en ellos sea tenido por verdadero mientras no se haga prueba en contrario.












                                  CLASES DE FE PUBLICA


La fe pública se encuentra encargada a los Notarios y a funcionarios públicos y no es igual en todos los casos, es decir que la fe pública es distinta, conforme esté encargada a determinados funcionarios, por lo cual podemos hablar de:
                                    1.- Fe pública notarial,
                                    2.- Fe pública administrativa,
                                    3.- Fe pública registral,
                                    4.- Fe pública judicial
                                    5.- Fe pública consular,
                                                                          Entre otras.



FE PÚBLICA NOTARIAL.- La fe pública notarial es la fe pública que brindan los notarios.

FE PÚBLICA ADMINISTRATIVA.- La fe pública administrativa es la que brindan los funcionarios públicos.
.
FE PUBLICA REGISTRAL.- La fe pública registral es la que brindan los Registradores Públicos que se aplica cuando los Registradores Públicos expiden copias literales del archivo registral, es decir, se refiere al publicidad formal por la cual se garantiza que toda persona acceda al conocimiento
efectivo del contenido de las partidas registrales.

FE PUBLICA JUDICIAL.- La fe pública judicial es la que brindan los especialistas judiciales a los cuales se les denominaba secretarios de juzgado, respecto de las copias certificadas que ellos expiden, y demás diligencias que ante ellos se celebran, entre otros.

FE PUBLICA CONSULAR La fe pública consular es la que brindan los funcionarios de los consulados, ante los cuales en algunos supuestos se pueden otorgar algunos instrumentos.







1.1 LA NECESIDAD DEL DOCUMENTO EN LA VIDA DEL HOMBRE.

Mucho antes   de la invención de la   escritura, ya los hombres tenían la necesidad de contar entre ellos.

Pero, eran los tiempos en que la prueba testimonial era la única que podía establecer las obligaciones reciproca, pues en la antigüedad, las convenciones se hacían ante numerosas personas presentes para que sirvan de testigo de los mismos.

Con la invención de la escritura, las convenciones son constatadas de manera más cierta y permanente, siendo necesario reemplazar la presencia del pueblo común, por la presencia de un escriba, que era una persona que podía leer y escribir, y que por demás, estaba autorizado por el estado para realizar dichas convenciones. O sea que las personas siempre han estado interesados en poner testigo o poseer algún escrito para dejar constancia de sus negocios jurídicos.

Como es sabido por todos, el hombre se ha ido desarrollando de acuerdo a sus necesidades.     Por esto aprovechando el desarrollo del invento de la escritura, y en mira a la necesidad de que sus estipulaciones
perduren permanentemente y con más certeza, hacen los documentos escritos.

Existen muchas pruebas en la Biblia, en las que las personas requerían testigos o documentos para asegurarse de la validez de lo pactado.

El eminente notario colombiano Manuel Cubides Romero, señala que en los tiempos primitivos existieron solemnidades de distinto orden, de carácter religioso, muchos de ellos para constituir pruebas de los negocios privados.









1.2 EL NOTARIO EN LA HISTORIA DEL MUNDO. EDAD ANTIGUA.
EDAD MODERNA. EDAD CONTEMPORÁNEA.

Desde la antigüedad el hombre utilizo pruebas como la testimonial para afianzar   sus negociaciones, y   a partir de allí siguió evolucionando los medios hasta llegar a la prueba escrita y   perfeccionarla   hasta lo que hoy en día conocemos como: los actos notariales.

Desde los comienzos de  la civilización humana, el hombre siempre busco la forma de darle carácter formal a sus contrataciones,    utilizo pruebas como la testimonial para afianzarse.

La institución del notario como tal tiene su origen en la edad media y se desarrolla en los países del derecho escrito,  bajo la influencia del Derecho Romano.       En los inicios de la práctica notarial como función regida por el Estado los nombramientos se hacían por influencias de tipo político, social o religioso.

La multiplicidad de notarios fue tal que hubo de ser minuciosamente reglamentada por la autoridad real.

Las solicitudes para actuar como notarios en Francia eran de tal magnitud que se les llego a considerar antes de la Era Napoleónica como una  plaga
porque además de los notarios reales todas las jurisdicciones señoriales tenían notarios especiales. Había notarios episcopales, imperiales y apostólicos, todos ejercían sus funciones con brusquedad y en virtud de una investidura a menudo dudosa.

EL NOTARIO EN LA EDAD ANTIGUA

Los notarios en la antigüedad no eran conocidos con ese nombre, sino por el de  escribas.
El notariado en sus inicios no se consideraba como figura jurídica, de tal modo  que ni siquiera contaba con fe pública; ésta la adquirió a través del tiempo y  por meras necesidades. Quienes ejercían esta función eran consideradas como  personas que eran capaces de leer y escribir y que auxiliaban al rey o a algún funcionario de un pueblo para redactar textos.



La función del notario tuvo gran relevancia principalmente en dos  pueblos: el hebreo y el egipcio; que era en donde se les conocía con el nombre  de escribas.

Por lo general, los reyes y funcionarios públicos del pueblo hebreo no sabían  leer y escribir, es por esta razón que se auxiliaban de los escribas para  realizar sus funciones.

Esta función fue colocándose paulatinamente dentro de las funciones de la  administración pública de ese pueblo, lo cual es el antecedente más remoto de  las funciones notariales que conocemos actualmente.

En el pueblo hebreo se conocieron varias clases de escribas, de los que suele  afirmarse que ejercían fe pública, sin embargo, no la ejercían de propia  autoridad, sino que esta dependía de la persona de quien el escriba dependía.

Tal parece que la razón principal por la cual eran requeridos
sus servicios era  por sus conocimientos caligráficos, por tal razón no se considera al escriba  hebreo como un verdadero notario.

En estricto sentido, lo que daba eficacia a los actos era el testimonio que  realizaban los escribas.

Lo anterior nos hace ver que las funciones fundamentales del escriba y el  notario actual tienen gran parecido, ya que ambos redactan actos jurídicos y les  dan la notoriedad oficial que la organización en que viven les permite.

En el caso del pueblo egipcio, la función del escriba era similar a la del  pueblo hebreo; sin embargo el escriba egipcio además de saber leer y escribir se  le denominaba al consejero del Faraón, al sacerdote, al magistrado, al  funcionario y al doctor.

Cabe mencionar que entre los egipcios prevaleció el registrador sobre el  escriba, en cambio con los hebreos, este último fue el que se impuso sobre el  primero.





Con relación a los sacerdotes, los escribas tenían un carácter  semejante al del notario profesional, el cual se encargaba de redactar  correctamente los contratos; pero estos se auxiliaban a su vez del magistrado,  el cual autenticaba los actos que realizaba el escriba sacerdote, lo hacía a  través de la imposición del sello del magistrado, en virtud de lo cual el  documento que era hasta entonces privado, se le daba el carácter de público.

Debido a que el papiro egipcio es lo más parecido a nuestro papel; más aún que el ladrillo babilónico o la tabla encerada romana, se considera como el  antecedente más antiguo de la forma de nuestros documentos.

El escriba egipcio fue fundamentalmente
un funcionario burocrático indispensable en la organización en que la administración se apoyaba en los textos escritos

En Grecia la función notarial predominó sobre la registradora, a diferencia de  lo que sucedía en Roma. En Grecia los notarios asumieron directamente la función  registradora, tanto para los contratos celebrados entre particulares, como para  las convenciones internacionales.
En este pueblo existieron oficiales públicos  encargados de redactar los documentos de los ciudadanos, estos oficiales  públicos eran los notarios, los cuales tenían diferentes denominaciones, Apógraphos o Singraphos, a veces eran llamados Menores o  Promnemones, todos estos nombres eran alusivos a la función escrituraria o a la  recordación y constancia de los hechos que la requerían.

Los Singraphos eran considerados como verdaderos notarios, cuya principal  función consistía en llevar un registro público. Estos sujetos eran muy comunes  en la ciudad de Atenas, en la cual no se otorgaba contrato alguno si no se  inscribía en Registro Público llevado por ellos. Cada tribu contaba con dos de  ellos, los cuales estaban más circunscritos a la familia o gentilicio y gozaban  de grandes consideraciones y honores.





Los Mnemon, Promnemon o también conocidos como Sympromnemon, se consideraban como los representantes de los precedentes griegos del notario; ya que se  encargaban de formalizar y registrar los tratos públicos y las convenciones y  contratos privados.


EL NOTARIO EN LA EDAD MODERMA

Los escribanos en el periodo enmarcado entre 1598 y 1700.
“Del siglo XVII no había prácticamente estudios, aún siendo un periodo muy agitado económicamente, no se les había prestado la suficiente atención”, argumenta la autora de Pluma, tintero y papel. Los escribanos de Málaga en el siglo XVII (1598-1700).

Para acceder a la escribanía eran necesarios una serie de requisitos además del examen de acceso. Conocimientos de redacción, someterse a un periodo de aprendizaje de dos años y la limpieza de sangre, entre otros, eran de obligado cumplimiento para cualquier aspirante.
Una vez conseguido, la propia naturaleza de sus funciones los mantendría en una posición privilegia en la sociedad; entre pueblo y política. En la monografía se tratan los pormenores profesionales y familiares.
El título de escribano pasaba de padre a hijo y, en el caso de ser una heredera, podía ser traspasado al marido. “Se da el caso curioso de que la misma viuda de un escribano con un hijo menor de 18 años, regentó y administró la propiedad del oficio.

Desde mediados del siglo XVI los mejores formularios contienen ya una ‘instrucción’, más o menos larga, donde se establecen los presupuestos de la función notarial, y paulatinamente se adornan de citas legales.

Todos ellos constituían un instrumento de trabajo en los bureaux notariales.
En las áreas de escrituración latina (Cataluña, Valencia, Mallorca) estos manuales se redactan íntegramente en latín, y fueron de uso frecuente y continuado.

Los tratados de Ars notariae, siempre con formulario, tuvieron una influencia directa e intensa en Cataluña, aunque en algunas recensiones, el
formulario se adapta o se sustituye con modelos locales (como sucede en la recensión catalana de Salantiel).

En Castilla el formulario del ars notariae Salateliano es recogido en las Partidas, y por medio de este cuerpo legal se difunde ampliamente.

La literatura notarial de los siglos XVI a XVIII, cada vez más amplia y más rica de contenido, con completas alegaciones de fuentes, cuenta con nombres de prestigio (Monterroso, Ribera, Niebla, Palomares.

Diferentes especialidades debido a la profusión de denominaciones con que eran conocidos los escribanos,   solo indicaremos   un listado de ellos   y nos referiremos   a los más importantes,   según sus especialidades eran llamados:

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